Jóvenes en pro del terrorismo
Hace aproximadamente un mes salieron a la luz los resultados de un informe sobre Atención Institucional a las Víctimas del terrorismo, elaborado por la institución Ararteko, Defensor del Pueblo del País Vasco.
Después de los correlativos atentados de ETA, que concluyeron con 2 víctimas mortales en Mallorca, vuelvo a reflexionar sobre el papel de los jóvenes vascos en Euskadi, ya que son el presente y sobre todo el futuro de esa comunidad. Repasando ese informe anteriormente citado, no puedo evitar manifestar mi más sincera preocupación por los datos analizados. Y es que, me parece increíble que todavía un 15% de los jóvenes vascos justifique o no rechace la violencia como medio político y otro 14% se muestre indiferente a las acciones terroristas de ETA.
Quizá a algunos les parezca una cifra baja, pero creo que es muy triste que 1 de cada 6 adolescentes no condene la violencia y esté a favor de la misma para lograr la autodeterminación del pueblo vasco. Algo falla en las escuelas para que esto sea así, algo tiene que cambiar. Que un chaval de 16 años aplauda un atentado, que no le importe absolutamente nada el que cientos de familias hayan quedado rotas por el lastre del terrorismo, en definitiva, que lo justifiquen, me causa una impotencia terrible y una tristeza inmensa.
El futuro del pueblo vasco debe apoyarse en hombres y mujeres educados desde la base en valores de igualdad y democracia, de rechazo de los medios sanguinarios y, sobre todo, educados de forma crítica con su entorno. Soy consciente de que el País Vasco es una zona de constante conflicto y en la que, por desgracia, todavía muchos alcaldes y gobernantes no condenan abiertamente la violencia ni a los representantes de la misma, pero no me cansaré de gritar que la educación es primordial. No puede existir ni un sólo joven que no denuncie el terrorismo; mientras lo siga habiendo, la escuela no habrá conseguido su deber, el de educar en el fomento de los derechos humanos, la tolerancia y el respeto.
No me entra en la cabeza. No puedo creer que los adolescentes tengan una moral así. Ojalá fuera un error y estos datos fueran falsos. Es triste, muy triste. ¿Hacia donde estamos dirigiendo nuestro barco?
Por el cambio en las Ikastolas. Por la enseñanza de valores éticos y democráticos.
Un saludo.


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